HorariosdeMisa.com.ar


Estación X


Llega Jesús al Calvario y le despojan de sus vestiduras


Vía Crucis - Estación 10


      (Salmo 21.7) Pero yo soy un gusano, no un hombre; la gente me escarnece y el pueblo me desprecia; los que me ven se burlan de mí, hacen una mueca y mueven la cabeza, diciendo: «Confió en el Señor, que él lo libre; que lo salve, si lo quiere tanto».
      Tú, Señor me sacaste del seno materno, me confiaste al regazo de mi madre; a ti fui entregado desde mi nacimniento, desde el seno de mi madre, tú eres mi dios. No te quedes lejos, porque acecha el peligro y no hay nadie para socorrerme.
      Me rodea una manada de novillos, me acorralan toros de Basán; abren sus fauces contra mí como leones rapaces y rugientes.
      Soy como agua que se derrama y todos mis huesos están dislocados; mi corazón se ha vuelto como cera y se derrite en mi interior. mi garganta está seca como una teja y la lengua se me pega al paladar.
      Me rodea una jauría de perros, me asalta una banda de malhechores; taladran mis manos y mis pies y me hunden en el polvo de la muerte.
      Yo puedo contar todos mis huesos; ellos me miran con aire de triunfo, se reparten entre sí mi ropa y sortean mi túnica.




      Ha terminado el tormento de la subida al Calvario para padecer el tormento de la Crucifixión. Le arrancan sus vestidos, ya pegados a la carne, y le dan vino mezclado con hiel.
      ¿Quién podría explicar lo que sentiría su Madre, la Ssma. Virgen María, ante tal espectáculo? ¡Su Jesús, su amado Hijo, así tratado!
      Como lobos se han lanzado los enemigos contra el inocente y manso Cordero, cuya heroica paciencia irrita más la ferocidad de sus corazones. ¿No hemos visto a los malos ensañar su furor contra los buenos, solo por serlo?
      Damos a Jesús el buen vino de algunas buenas obras, mezclado con la hiel de nuestras mundanidades y pecados?
      Arranca de tu corazón cuanto pueda amargar al Corazón de tu buen Jesús.


Anterior  -  Siguiente 



Ultima modificación: 04/2003
A.M.D.G.