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El Santo Rosario: Los Misterios Gozosos


1º Misterio Gozoso: "La Anunciación del Angel a la Virgen María"

"El Angel entró en su casa y la saludo diciendo: «¡Alégrate!, llena de gracia, el Señor está contigo». Al oir estas palabras, ella quedó desconcertada y se preguntaba qué podría significar este saludo. Pero el Angel le dijo: «No temas, María, porque Dios te ha favorecido. Concebirás y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús; él será grande y será llamado Hijo del Altísimo. El Señor le dará el trono de David, su padre, reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin».
Dijo entonces, María: «Yo soy la servidora del Señor, que se cumple en mí lo que has dicho.

Mi alma canta la grandeza del Señor,
Y mi espíritu se estremece de gozo en Dios, mi Salvador,
Porque él miró con bondad la pequeñez de su servidora.

En adelante todas las generaciones me llamarán feliz,
Porque el Todopoderoso ha hecho en mí grandes cosas:
¡su Nombre es santo!

Su misericordia se extiende de generación en generación
Sobre aquellos que le temen.

Desplegó la fuerza de su brazo
Dispersó a los soberbios de corazón.

Derribó a los poderosos de su trono
Y elevó a los humildes.
Colmó de bienes a los hambrientos
Y despidió a los ricos con las manos vacías.
Socorrió a Israel, su servidor,
Acordándose de su misericordia,
Como lo había prometido a nuestros padres,
A favor de Abraham y de su descendencia para siempre»". (San Lucas 1,28)




2º Misterio Gozoso: "La Visita de la Virgen María a su prima Isabel"

"En aquellos días, María partió y fue sin demora a un pueblo de la montaña de Judá. Entró en la casa de Zacarías y saludó a Isabel. Apenas ésta oyó el saludo de María, el niño saltó de alegría en su seno, e Isabel, llena del Espíritu Santo, exclamo: «¡Tu eres bendita entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre!¿Quién soy yo, para que la madre de mi Señor venga a visitarme? Apenas oí tu saludo, el niño saltó de alegría en mi seno. Feliz de ti por haber creído que se cumpliría lo que te fue anunciado de parte del Señor».
María permaneció con Isabel unos tres meses y luego regresó a su casa". (Lucas 1,39)




3º Misterio Gozoso: "El Nacimiento del Niño Jesús, el Hijo de Dios"

"En aquella época apareció un decreto del emperador Augusto, ordenando que se realizara un censo en todo el mundo. Este primer censo tuvo lugar cuando Quirino gobernaba la Siria. Y cada uno iba a inscribirse a su ciudad de origen. José, que pertenecía a la familia de David, salió de Nazaret, ciudad de Galilea, y se dirigió a Belén de Judá, la ciudad de David, para inscribirse con María, su esposa que estaba embarazada. Mientras se encontraban en Belén, le llegó el tiempo de ser madre, y María dio a luz a su Hijo primogénito, lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el albergue.
En esa región acampaban unos pastores, que vigilaban por turnos sus rebaños durante la noche. De pronto, se les apareció el Angel del Señor y la gloria del Señor los envolvió con su luz. Ellos sintieron un gran temor, pero el Angel les dijo: «No teman, porque les traigo una buena noticia: Hoy, en la ciudad de David, les ha nacido un Salvador, que es el Mesías, el Señor. Y esto les servirá de señal: encontrarán a un niño recién nacido envuelto en pañales y acostado en un pesebre». Y junto con el Angel, apareció de pronto una multitud del ejército celestial, que alababa a Dios, diciendo:

«¡Gloria a Dios en las alturas,
y en la tierra, paz a los hombres
amados por él!

Después que los ángeles volvieron al cielo, los pastores se decían unos a otros «Vayamos a Belén, y veamos lo que ha sucedido y que el Señor nos ha anunciado». Fueron rápidamente y encontraron a María, a José, y al recién nacido acostado en el pesebre. Al verlo, contaron lo que habían oído decir sobre este niño, y todos los que los escuchaban quedaron admirados de lo que decían los pastores.
Mientras tanto, María conservaba estas cosas y las meditaba en su corazón. Y los pastores volvieron, alabando y glorificando a Dios por todo lo que habían visto y oído, conforme al anuncio que habían recibido" (San Lucas 2,1-20).




4º Misterio Gozoso: "La Presentación del Niño Jesús en el Templo y la Purificación de la Virgen María"

"Cuando llegó el día fijado por la Ley de Moisés para la purificación, llevaron al niño a Jerusalén para presentarlo al Señor, como está escrito en la Ley: Todo varón primogénito será consagrado al Señor. También debían ofrecer en sacrificio un par de tórtolas o de pichones de paloma, como ordena la Ley del Señor.
Vivía entonces en Jerusalén un hombre llamado Simeón, que era justo y piadoso, y esperaba el consuelo de Israel. El Espíritu Santo estaba en él y le había revelado que no moriría antes de ver al Mesías del Señor. Conducido por el mismo Espíritu, fue al templo, y cuando los padres de Jesús llevaron al niño para cumplir con él las prescripciones de la Ley, Simeón lo tomó en sus brazos y alabó a Dios, diciendo:

«Ahora, Señor, puedes dejar que tu servidor muera en paz,
como lo has prometido,
porque mis ojos han visto la salvación
que preparaste delante de todos los pueblos:
luz para iluminar a las naciones paganas
y gloria de tu pueblo Israel» (San Lucas 2, 22-32).




5º Misterio Gozoso: "La pérdida del Niño Jesús en el Templo"

"Sus padres iban todos los años a Jerusalén en la fiesta de la Pascua. Cuando el Niño cumplió doce años, subieron como de costumbre, y acabada la fiesta, María y José regresaron, pero Jesús permaneció en Jerusalén sin que ellos se dieran cuenta. Creyendo que estaba en la caravana, caminaron todo un día y después comenzaron a buscarlo entre los parientes y conocidos. Como no lo encontraron, volvieron a Jerusalén en busca de él.
Al tercer día, lo hallaron en el Templo en medio de los doctores de la Ley, escuchándolos y haciéndoles preguntas. Y todos los que lo oían estaban asombrados de su inteligencia y sus respuestas. Al verlo, sus padres quedaron maravillados y su madre le dijo: «Hijo mío, ¿por qué nos has hecho esto? Piensa que tu padre y yo te buscábamos angustiados». Jesús les respondió: «¿Por qué me buscaban?¿No sabían que yo debo ocuparme de los asuntos de mi Padre?» Ellos no entendieron lo que les decían.
El regresó con sus padres a Nazaret y vivía sujeto a ellos. Su madre conservaba estas cosas en su corazón. Jesús iba creciendo en sabiduría, en estatura y en gracia delante de Dios y de los hombres" (San Lucas 2, 41-52).




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Ultima modificación: 20/08/2000
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A.M.D.G.