Propagación de la Devoción a la Divina Misericordia



La Propagación de la Devoción a la Divina Misericordia - Reproducida con autorización del Apostolado de la Divina Misericordia
© Apostolado de la Divina Misericordia
(Imagen reproducida con autorización)

A las almas que propaguen la devoción a Mi misericordia, las protejo durante toda su vida como una madre cariñosa protege a su niño recién nacido, y en la hora de la muerte no seré para ellas juez, sino Salvador misericordioso  (III Cuaderno - 20)

El Señor Jesús invitando a propagar la devoción a la Divina Misericordia, promete la protección maternal durante la vida y en la hora de la muerte.

Jesús invita especialmente a los sacerdotes asegurando: Los pecadores más empedernidos se ablandarán bajo sus palabras, cuando hablen de Mi infinita misericordia, de la compasión que tengo por ellos en Mi corazón  (V Cuaderno - 115).

Los sacerdotes y los fieles son los apóstoles de la Divina misericordia cuando dan el ejemplo de la vida profundamente cristiana que se expresa en la actitud de infinita confianza hacia Dios y el amor misericordioso hacia el prójimo.

Deseo la confianza de Mis criaturas - dijo Jesús a Sor Faustina - Invita a las almas a una gran confianza en Mi ilimitada misericordia   ( III - Cuaderno - 16). Dijo también: Exijo de ti obras de misericordia que deben surgir del amor hacia Mi. Tienes que manifestar la misericordia a quienes te rodeen, siempre y en todas partes, no puedes dejar de hacerlo ni excusarte ni disculparte.

Te doy tres formas de practicar la misericordia: la primera es la acción, la segunda-la palabra, la tercera- la oración; en estas tres formas se encierra la plenitud de la misericordia y es un testimonio irrefutable del amor hacia Mi. De este modo el alma alaba y adora Mi misericordia   (II Cuaderno - 162).

Los devotos de la Divina Misericordia deben hacer por lo menos una obra de caridad con el prójimo cada día, porque esto espera de ellos el Señor Jesús mismo. ( compare III Cuaderno - 43).

Es posible ser un gran apóstol de la Divina Misericordia sin palabras. Tal ejemplo del apostolado lo dio Sor Faustina que con su vida en el espíritu de confianza y misericordia, a través de la oración y el sacrificio, procuraba la gloria de la Divina Misericordia en su alma y en las almas del prójimo y en especial de los pecadores. "Mi mayor deseo es que las almas te conozcan - rezaba - que sepan que eres su eterna felicidad, que crean en Tu bondad y alaben Tu infinita misericordia" (I Cuaderno - 132). Con ella se cumplió la siguiente promesa de Jesús:

Las almas que adoren Mi misericordia y propaguen la devoción a ella invitando a otras almas a confiar en Mi misericordia, no temblarán en la hora de la muerte. Mi misericordia les dará amparo en este último combate  (V Cuaderno - 124)




Imprimatur
+ Franciszek Cardenal Macharski
Kraków, 1 de Agosto de 1994


© Santuario de la Divina Misericordia
ul. Siostry Faustyny 3/9
30 - 420 Kraków, Polonia



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Ultima modificación: 04/2004
A.M.D.G.